Temple por inducción: comencemos

temple por inducción

Mediante el temple por inducción conseguimos endurecer la superficie o una zona localizada. Mantenemos el núcleo o el resto de la pieza con las características del material base.

Un ejemplo típico es el de un eje o bulón. Endurecemos su superficie de trabajo obteniendo capas según la especificación entre 0,8mm y 20mm. Influye la morfología de la pieza y el material empleado en su construcción.